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Un granito de oro para la infancia de Suárez

  • Foto del escritor: laredaccionnews
    laredaccionnews
  • 18 jul 2025
  • 3 Min. de lectura

En un territorio marcado por el conflicto, la reapertura del CDI Granito de Oro devuelve a la infancia de Suárez un lugar donde jugar, aprender y soñar vuelve a ser posible.

Por años, en Suárez, hablar de infancia era también hablar de resistencia. En este rincón del norte del Cauca, donde las montañas guardan la memoria de conflictos, desplazamientos y luchas territoriales, las sonrisas de los niños han sido un milagro diario. A pesar de todo. A pesar del olvido, del miedo, de las ráfagas que alguna vez rompieron el silencio.


Pero este julio, en el corazón del municipio, hubo un sonido distinto. No era el eco del conflicto ni el susurro de las despedidas: eran risas, pasos pequeños corriendo por pisos recién pulidos, voces cantando, juegos, maestras sonriendo y bailando, madres al borde del llanto —esta vez no por dolor, sino por alivio—.


Así volvió a la vida el Centro de Desarrollo Infantil Granito de Oro. Un espacio que estuvo cerrado por meses y que, este julio, reabrió sus puertas luego de una intervención profunda en su infraestructura. Más que paredes nuevas o mobiliario adecuado, lo que se restauró aquí fue el derecho a soñar. Más de 95 niñas y niños del municipio volverán a recibir atención integral en un lugar que les pertenece, que los acoge y que les promete algo que en Suárez no siempre ha sido fácil garantizar: seguridad, cuidado y afecto.

Detrás de esta reapertura no solo hubo cemento, planos y contratos. Hubo voluntad política, hubo amor. El alcalde César Cerón, al recibir un reconocimiento por su gestión, no habló como funcionario: habló como padre.

“Tengo tres hijos”, dijo con la voz entrecortada, “y entiendo lo que significa que nuestros niños tengan un lugar digno para crecer. Este legado es para ellos y para todos los hijos de Suárez”. En su mensaje no había retórica, había convicción.

Pero él no estuvo solo. Este esfuerzo fue el resultado de una articulación con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Findeter, Fondo Paz y la Vicepresidencia de la República. En un país donde tantas veces las instituciones caminan cada una por su lado, aquí se tejió una alianza concreta, tangible, que hoy se puede tocar, recorrer, habitar.


La Fundación NADECO y la comunidad educativa del CDI entregaron su reconocimiento, pero más que una placa, lo que entregaron fue gratitud. Porque en una tierra históricamente marginada, donde los cultivos de uso ilícitos, la violencia y la estigmatización han golpeado fuerte, que los niños puedan reír bajo un techo confiable es una forma de justicia.


Bellavista, La Meseta, Agua Clara, todas esas veredas que rodean el casco urbano saben lo que significa perder. Por eso, cada pequeño triunfo se celebra como una victoria colectiva. Porque en Suárez, cuando una puerta se abre para los niños, se abre también un camino hacia la paz.


El CDI Granito de Oro no es solo una infraestructura recuperada. Es una declaración firme de que en Suárez aún se cree en el poder de la infancia, en el valor de lo pequeño, en la fuerza de lo tierno.


Porque cuando se cuida a un niño, se cuida el territorio.


Y en este rincón del Cauca, un granito de oro volvió a brillar para recordarnos que la paz también se construye con juegos, con cuentos, con meriendas compartidas y con la certeza de que crecer, aquí, vuelve a ser un derecho.



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