top of page

Robo que duele: vandalizan y saquean la cocina de la Institución Educativa Agrícola de Suárez

  • Foto del escritor: laredaccionnews
    laredaccionnews
  • 27 oct 2025
  • 2 Min. de lectura

La mañana del lunes comenzó con un silencio distinto en la sede principal de la Institución Educativa Técnica Agrícola de Suárez. No era el bullicio de los niños ni el olor habitual del desayuno lo que recibía a los docentes, sino la desolación. Las rejas forzadas, las puertas dañadas y la cocina revuelta anunciaban que, una vez más, la alimentación de los estudiantes había sido blanco de los ladrones.


Abrimos el restaurante y no alcanzamos a abrir la puerta cuando vemos que se han forzado las rejas del restaurante escolar. También las puertas, han tratado de derribar los muros y han entrado al lugar donde se cocinan los alimentos”, relató con tristeza Eufemia Mina, rectora de la institución.


No era la primera vez. Hace apenas 15 días, desconocidos habían ingresado al mismo lugar y se llevaron la pipeta de gas. Esta vez, además de alimentos, dañaron parte de la infraestructura y hasta las cámaras de seguridad. “Se van llevando los implementos, pero ya están dañando los bienes inmuebles. Hasta las cámaras las rompieron para hacer la fechoría”, lamentó Mina.


La rectora no oculta su indignación. Habla con la voz quebrada, pero con firmeza: “No encontramos la razón por la cual personas inescrupulosas puedan hacer cosas así con el alimento que es para los niños y niñas de la institución… Este es un alimento que los niños necesitan”.


En la sede principal estudian cerca de 700 estudiantes, de un total de más de 1.300 que conforman la comunidad educativa de la Agrícola. El comedor escolar, donde se preparan los almuerzos del Programa de Alimentación Escolar (PAE), es un espacio vital para muchos de ellos. “Ustedes saben que los alimentos del PAE no son muchos. Nosotros lo que tenemos que hacer es multiplicarlos, aprovecharlos. En lugar de quitar, deberían más bien proveer para que los estudiantes tengan una alimentación sana y suficiente”, agregó.


La rectora insiste en un mensaje que busca tocar la conciencia de los suareños: este no es un daño solo a la institución, es un daño a toda la comunidad. “Me parece muy desagradable, triste que hagan esto con un bien que le va a servir a todos. No es un bien particular, es un bien de la comunidad”, expresó.


Ahora, el llamado es claro. La institución planea reforzar las medidas de seguridad, pero Eufemia Mina sabe que la verdadera protección está en el tejido social: “No se trata solo de poner vigilancia, sino de que la misma comunidad cuide, que nos digan quiénes son los que entran a llevarse la alimentación de los niños”.


Mientras tanto, en la cocina de la Agrícola, los fogones permanecen apagados. Y el eco de las palabras de la rectora resuena como un clamor que trasciende las paredes del colegio: “La alimentación de los niños es sagrada, se respeta.”

 
 
 

Comentarios


bottom of page